Un juego para la espera entre las fotos y la comida
En toda boda hay ratos muertos: los novios salen a hacerse fotos, la cocina pide veinte minutos más, la banda se acomoda. Una ronda de bingo por mesa llena ese tiempo sin discursos. Con el cartón de palabras, los invitados tachan lo que oyen en los brindis o ven en la pista, y la primera línea completa se canta en voz alta.
El cartón de números necesita a alguien que cante: el bolillero virtual cabe en un celular junto a la mesa del pastel. El de palabras no necesita a nadie, porque lo canta la propia boda.
Invitados que la siguen desde lejos
Si los abuelos o los amigos de otro país ven la boda por videollamada, un evento de Tombingo les pone su cartón en el celular, que se marca solo con cada bola, y la consola revisa cada bingo. Si lo creas desde esta página, el bingo empieza con una lista de palabras de boda que puedes cambiar.
Es gratis hasta 20 cartones por evento; una boda grande puede tomar un pase desde USD 14 en precios. La despedida de soltera tiene su propio bingo, y lo demás está en la portada de Tombingo.
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